martes, 13 de diciembre de 2011

Florianopolis

Control policial

My name is Earl
No preocuparse seguimos vivos, no hemos podido actualizar hasta hoy, porque cada vez que actualizábamos sufrían percances las fotos por los virus que hay en los cibers, así que esperamos a estar en Santa Fe para así hacerlo tranquilamente.

Nada más llegar a Florianópolis nos sorprendió un control policial con perros, en el que estaba incluso la televisión. Al salir de la estación fuimos directamente a Barra de Lagoa, un pequeño pueblo situado al este de la isla. Allí alquilamos un apartamento por 4 días. A la noche no sabíamos muy bien que hacer y Joan se convirtió en Earl, lo que hizo que andando por el pueblo conociéramos a Valeria y a Antonio, dos uruguayos que nos prestaron las tablas de surf y al día siguiente nos llevaron a hacer el camino a Lagoinha do Leste, que esta al sur de la isla, en donde había unas rocas espectaculares que sobresalían de la tierra, formando como una pequeña plataforma, la verdad es que es un lugar mágico.

Ese día también nos tiramos rodando por una duna que iba directamente al río. En el camino hacia Matadero casi cazamos un armadillo.
Los días siguientes nos dedicamos a hacer surf y a comer muchísimo pescado. Cuando se nos acabo el alquiler nos instalamos en casa de Alexander, un tipo de Minas Jerais que vino a la isla cansado de la rutina de la ciudad. Con él nos salia la mitad de lo que pagábamos en el otro lugar.
El 5º día quedamos con Antonio para comer una secuencia de gambas y hacer el camino hasta "praia Mole", la playa surfista por excelencia de la isla.
                             
dunas de Joaquina, donde se hace sandbord
 Al día siguiente un grupo de argentinos nos invitó a un torneo de pin- pon, que por cierto ganó Lucas y cenamos canelones en casa de Valeria.
Recolecta de mejillón.

.Poco a poco íbamos cogiendo soltura con la tabla y al intentarnos levantar nos metíamos cada piño al intentar subir que era para grabarlo. La verdad es que conectamos muy bien con la gente de este lugar, ayudó el echo de haber una comunidad bastante grande de gente argentina y uruguaya que tiene la misma filosofía de vida que llevamos ahora.
"ruinas" de Joaquina
Una de las últimas noches hubo un fuego en la playa para celebrar la última Luna llena del año. Fue una noche un tanto loca la verdad.
                                                                                                           


 El último día arreglamos las tablas de surf e hicimos un pez asado en la "prainha", una calita que hay en el pueblo. La isla casi hace que nuestros caminos se dividieran y uno de nosotros se estuvo a punto de quedar, finalmente decidimos partir hacia Iguazú y abandonar, después de 2 intensos meses, Brasil.
peixe en la prainha